Dedicamos esta decima de Juan Antonio Alix a los municipes de Haina, quienes se han dejado empobrecer de sus autoridades y no saben como evitarlo.
La pobreza
Es
la pobreza en el hombre
Una
horrible enfermedad,
Y
estremece en realidad
Sólo
pronunciar su nombre.
A l que le ataca este mal
Pierde
la voz y el semblante,
Vive
siempre delirante
Pensando
en gran capital.
Por
doquiera ve señal
De
botijuela enterrada,
Si
duerme es de madrugada
Con
los ojos entreabiertos,
Y
sueña siempre con muertos
Si
en el día no come nada.
Para
un pobre es grande atraque
Y
más si tiene familia,
Haber
de guardar vigilia
Sin
decirlo el almanaque.
Y
si no haya quien lo saque
De
tormentos y aflicciones
Se
lo llevan mil regiones
De
diablos para el infierno
Y
el que paga es el Gobierno
Echándole
maldiciones.
Cuando
un pobre coge un peso
Y
se dirige al Mercado
Inviértelo
en buen pescado
Pero
no en pan y queso,
Aquel
día compra seso
Y
lo guisa con jamón,
Se
provee de un buen capón
Y
lo arregla con repollo
Aunque
al fin lo lleve al hoyo
Una
fuerte indigestión.
Un
pobre llega a su hogar
Creyendo
tener su cuenta,
Mas
le falta la pimienta
Y
la leña por comprar.
Si
el dinero va a buscar,
Si
lo haya, es con trabajo
Al
volver, que falta el ajo,
Y
así va todo faltando
Y
el pobre siempre acarreando
Se
vuelve un escarabajo.
El
pobre a comer se sienta
Y
dice: “Ya descansé!”
En
esto llega el Francé4
Del
pan, a arreglar su cuenta.
Montado
en su burriquito,
O
el muchacho se presenta
A
cobrar su mediecito
Del
agua que dejó fiada,
Que
si al fin no tiene nada
Hasta
pierde el apetito.
Después
que uno se acalora
Su
siestica quiere hacer,
Y
le dice a su mujer:
“Aquí
está la planchadora”.
Que
ha venido a mala hora
Dile
con buena manera,
Que
a buscarle voy afuera
Su
dinero con empeño;
Volviendo
a cojer el sueño;
Que
aquí está la Lavandera.
Si
el pobre manda a lavar
Siempre
le falta el jabón,
Y
si compra el almidón
Algo
más le ha de faltar.
El
azul no va alcanzar
Le
dice la lavandera,
Deme
la leña y la cera
Y
dispense que lo atraque,
4Un vendedor de pan.
COLECCIÓN
Esa pobreza nos quita la vida que merecemos todo porque unos cuantos deciden llevarse todo para ostentarnos lo que nos roban.
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