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domingo, 30 de marzo de 2014

La Pobreza (o la Vida de un hainero) Juan Antonio Alix



Dedicamos esta decima de Juan Antonio Alix a los municipes de Haina, quienes se han dejado empobrecer de sus autoridades y no saben como evitarlo. 
La pobreza
Es la pobreza en el hombre
Una horrible enfermedad,
Y estremece en realidad
Sólo pronunciar su nombre.
A l que le ataca este mal
Pierde la voz y el semblante,
Vive siempre delirante
Pensando en gran capital.
Por doquiera ve señal
De botijuela enterrada,
Si duerme es de madrugada
Con los ojos entreabiertos,
Y sueña siempre con muertos
Si en el día no come  nada.
Para un pobre es grande atraque
Y más si tiene familia,
Haber de guardar vigilia
Sin decirlo el almanaque.
Y si no haya quien lo saque
De tormentos y aflicciones
Se lo llevan mil regiones
De diablos para el infierno
Y el que paga es el Gobierno
Echándole maldiciones.
Cuando un pobre coge un peso
Y se dirige al Mercado
Inviértelo en buen pescado
Pero no en pan y queso,
Aquel día compra seso
Y lo guisa con jamón,
Se provee de un buen capón
Y lo arregla con repollo
Aunque al fin lo lleve al hoyo
Una fuerte indigestión.
Un pobre llega a su hogar
Creyendo tener su cuenta,
Mas le falta la pimienta
Y la leña por comprar.
Si el dinero va a buscar,
Si lo haya, es con trabajo
Al volver, que falta el ajo,
Y así va todo faltando
Y el pobre siempre acarreando
Se vuelve un escarabajo.
El pobre a comer se sienta
Y dice: “Ya descansé!”
En esto llega el Francé4
Del pan, a arreglar su cuenta.
Montado en su burriquito,
O el muchacho se presenta
A cobrar su mediecito
Del agua que dejó fiada,
Que si al fin no tiene nada
Hasta pierde el apetito.
Después que uno se acalora
Su siestica quiere hacer,
Y le dice a su mujer:
“Aquí está la planchadora”.
Que ha venido a mala hora
Dile con buena manera,
Que a buscarle voy afuera
Su dinero con empeño;
Volviendo a cojer el sueño;
Que aquí está la Lavandera.
Si el pobre manda a lavar
Siempre le falta el jabón,
Y si compra el almidón
Algo más le ha de faltar.
El azul no va alcanzar
Le dice la lavandera,
Deme la leña y la cera
Y dispense que lo atraque,
4Un vendedor de pan.
COLECCIÓN

1 comentario:

  1. Esa pobreza nos quita la vida que merecemos todo porque unos cuantos deciden llevarse todo para ostentarnos lo que nos roban.

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